Nuestra Historia

Artfidem es el resultado de una familia dedicada al arte y la fe. Mi padre, Álvaro, es el artista — autodidacta, que pinta desde hace 13 años. Mi madre, Leonor, estudia historia del arte desde hace 20 años y es quien escribe las palabras en sus cuadros. Y yo, Marile, su hija, soy la que un día decidió que esta historia merecía llegar más lejos.

 

Así nació Artfidem. No como un negocio, sino como una misión: llevar fe, esperanza y amor a cada hogar a través del arte. El foco de todas las pinturas es la espiritualidad — utilizar el arte para inspirar con la idea de la fe.

Con mi madre empezamos a ordenar los cuadros, enumerarlos y ponerlos en categorías. Mis hijas, que eran pequeñas en ese momento, pintaban con mi padre mientras lo escuchaban y se divertían. Es algo hermoso ver compartir el arte y la fe entre abuelos y nietos.

Luego vinieron las fotos, la web y el Instagram para compartirlo con amigos y familia. Así, poco a poco, nació Artfidem — un proyecto familiar para evangelizar la fe a través del arte. En un mundo carente de esperanza, deseábamos traer alegría, color y fe a través de nuestras obras.

"Mi arte intenta expresar la riqueza del mundo interior, del misterio de lo humano y la manera de ver el extraordinario mundo que me rodea." — Álvaro

Para acercar sus obras a más personas, dado que son de gran formato, creé las Gallerybox — impresiones de sus cuadros en formatos contemporáneos con acabados modernos. Con nuestros partners en Bilbao, el mismo estudio que trabaja con el Museo del Prado y el Guggenheim, logramos una calidad de museo. El arte de mi padre, listo para colgar en tu hogar.

 

Artfidem no vende arte. Lleva fe a tu hogar. 🙏